La persistencia de la memoria; Salvador Dalí. (1931)
Cuando uno habla mal, piensa
peor, desordenado, sin sentido, incompleto, todo un desastre. Solo se
estructura para discutir mentalmente con un imaginario, ahí se
piensa en todos los detalles gramaticales, quedan mal pero al menos se intenta.
Genial la música, es lo mejor de la vida y todo eso, pero para pensar es
horrible, se piensa lo que el artista quiere, un pensamiento implantado, no
es propio ni original, pero es genial. Cualquiera que hable puede aparentar y
si no puede hablar porque es mudo, pues con las señas que hacen con las manos y ya,
con eso convencen a otros de lo que no son, de lo que nunca serán; lo que si
sería fijo para saber cómo es alguien sería leyendo la cabeza, ahí si se
podría, pero cómo Dios todo poderoso no quería que aquí los limitados humanos
nos enteráramos de todo pues no, así nos quedamos, creyendo en lo que dicen los
demás, todo lo que digan es una verdad irrefutable y si no le creen llora y ya,
todos creemos porque el humano nunca es capaz de mentir con los sentimientos.
Cada vez que uno se sienta en la silla de un bus que mira hacia atrás se siente
raro y hasta mareo da por no saber que sigue, sólo se ve lo que pasó, el
presente en el que se está ya hace parte del pasado, cómo la vida, lo que se ve
fue lo que pasó, ¿Cuál presente? ¿Dónde está? ¿Esto? El “Esto” pasó cuando se
piensa. ¿Lo que está pasando? El “Pasando” esta en pasado pero explica el presente, raro el idioma. Ahí falla mí
lógica, cómo casi todo. El presente llega tarde el cerebro y cuando se reconoce
ya es parte del pasado pasado. Se vive un instante atrás del presente, del ahora, ósea en el
pasado. Eso es como pensar que cada persona ve los colores diferentes pero los
llama igual, para mí es verde lo que para usted es azul. Ni yo me entiendo. En la vida da mareo y ese mareo se llama tristeza y frustración. Ya quisiera saber
yo qué es lo que viene antes de que sea parte del presente, o futuro, como sea, como si fuera de
frente en el bus de la vida, esto es una montaña rusa con las sillas al contrario.
En lo que más pienso cuando veo gente en la calle es no ser cómo ellos, la
mayoría de personas se ven pobres, tristes, solos y brutos. No, que pereza ser así, menos
mal aún tengo tiempo y opción de elegir, todos la tienen o la tenían, se dan
cuenta es tarde cuando ven a otro con más cosas, ahí si se les da por preguntar
si tuvieron la oportunidad de no ser pobres. Pensar es muy difícil, con la gente
no se puede pensar, ni hablando con su mamá ni con la mía, con nadie, en cada
inicio de cualquier dialogo se desconecta la mitad del cerebro y lo único
funcional es en pro a saber cómo es la vida del otro: “¿Ya se separó? ¿Lo
dejaron? ¿Estará triste? Tiene deudas, él pobre. Eso es que le tocó pagar lo
malo que hizo. ¿Qué haría?" Lo del karma es una pendejada, tan pendejo con
eso del destino, no hagan nada para nada que de todas maneras usted ya tiene su
destino listo, ¿Si no trabajo mi destino es ser pobre? ¿Y si trabajo dejo de
ser pobre? Ósea yo hago mi destino, ósea no hay destino. Usted que defiende y creen profundamente en el
destino debería comprobármelo, no se puede, y si no se puede no existe, menos
mal se me quitaron las ganas de defender a Dios, él se defiende sólo, y si no
existe pues no. Los muertos de este país no se defienden solos, no tiene con
qué, ni los fantasmas porque un fantasma ni comprobar se puede. Lo que intenta defender a un vivo de otro vivo es un muerto, más que eso ni por el
carajo. Yo cómo vivo nunca me puede defender sólo, para Nietzsche me tocó
recurrir a un muerto. Todo lo exagero. Qué bueno que al dormir todo se pausa, se queda ahí, y
cuando vuelve arranca desde otro punto, que bueno que cuando al dormir sin
soñar no se siente nada, paz, como un muerto pero sin la tristeza que lo
acompaña, que malo que lo único que queda de ello es el recuerdo, eso no se
vive, es como si la sensación fuera contada por otro. Yo empecé a vivir más o
menos desde los 5 años, desde que tengo recuerdos, lo anterior no cuenta
porque no me acuerdo, lo que un anciano ha vivido es de lo que se acuerda, lo
que se olvido se perdió. La supuesta diferencia entre el humano y todo lo demás
vivo es que piensa y razona, un bebé no piensa, es un bulto de instintos con
cabeza, pies y manos, el YO en estado puro, es un animal, pero no se sabe cómo
se llama porque están aferrados a llamarlo humano. Es algo así cómo un
prehumano, un prospecto de humano. Cuando pienso en muchas cosas, comienzo a
pensar en que pienso en muchas cosas para así pensar en sólo una. Si la vida
del ser humano no gira entorno al sexo, no entiendo nada de esto. Ganas de
reproducirse y de satisfacer los deseos sexuales disfrazados de amor. No sé
nada, no tengo nada, no soy nada, usted no es nadie. La música a mi nunca se me
dio, siempre fui malo, de la pintura no sé mucho, el teatro ni sé ni me
gusta, la escultura no sirve para la expresión, (No en este tiempo.) así que me
toco escribir, es lo que todos pueden pero pocos lo hacen bien, bueno, eso sin
contar los que no saben ni leer. Frente a un vidrio veo la realidad a través
de mi propio reflejo, se ve triste, lo de afuera es un reflejo de los de
adentro, no en vano todo se ve desordenado, se ve feliz. Con tanto movimiento en
cada resalto no se puede ni pensar, no se puede existir.
Me gustó mucho Camilìn<3
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